Cortometrajes >3' 15'< (2024+)
Obtén un Pase Anual y ten el máximo descuento en las tasas de festivales e inscripciones
Fecha límite de inscripción
31 ago 26
MANIFIESTO FECILI: CINEMA CLASE D
Es preciso, ¡soñar despierto!
Desde el espíritu soñador que reside en el fondo de cada ser, un latido se incrementa para exteriorizar las ideas que llevamos dentro. Es el latido de un corazón engranado en una cámara, en un celular, en un grabador de sonido... Cuando la perturbación por la creación y las ganas se juntan, surge un grito de libertad e ingravidez. Ser libre es volver siempre a lo que te hace inmenso.
Confrontamos el sonido ensordecedor del "tener que hacer porque me toca" y las pantallas mecánicas que nos adormecen y nos transforman en máquinas de producción en serie. Cinema Clase D no es el cine de las alfombras rojas ni el cine de presupuestos de estudio. Es un "Drink" con amigos, es la juntanza de soñadores, es el cine que se toma en serio pero se digiere fresco; Democrático, Diverso.
Como realizadores de la Muestra Universitaria FECILI, asumimos los siguientes Votos de Desobediencia:
I. El Voto del Dispositivo Humano (La herramienta no hace al creador)
No se requiere la opulencia técnica ni la última tecnología de la industria para invocar la libertad. El cortometraje universitario se valida por el latido del corazón acoplado a la herramienta, ya sea una cámara de cine, un teléfono celular o una cámara fotográfica fija. La potencia reside en la mirada del creador, no en el costo de su máquina. Una buena historia fluye tan natural como una cerveza fría.
II. El Voto de la Idea Desnuda (Contra el maquillaje digital)
Queda proscrita la dependencia exacerbada de los efectos especiales, las inteligencias artificiales generativas y la cosmética digital que anula la imperfección humana. La obra debe ser el resultado del reto puro e íntimo entre la imaginación, la realidad interna y los elementos reales disponibles para rodar. Entre menos artificios y más ideas desnudas, más cerca se estará de la inmensidad.
III. El Voto de la Mirada Interna (Contra el algoritmo)
El cine universitario renuncia a la lógica del algoritmo de masas y al afán de entregar solo por cumplir una nota académica. Cada plano debe ser un ejercicio de reconocimiento interno, una rebelión contra las dinámicas que nos deshumanizan. Editamos para sanar, para debatir y para mirar de frente lo que la prisa cotidiana decide ignorar.
IV. El Voto del Cuidado Compartido (Ética en el set)
El proceso de creación debe ser un reflejo ético de su contenido. Exigimos que el set de rodaje sea un espacio de cuidado mutuo por el equipo de trabajo, las historias filmadas y el territorio. Rechazamos cualquier dinámica de explotación o precarización en nombre del arte; el cine que destruye al ser humano no nos representa.
V. El Voto del Tiempo Soñado (La trinchera de la contemplación)
Reivindicamos el derecho a la contemplación, al plano que respira, a la organicidad del relato y al silencio como trinchera política contra el acelere contemporáneo. Detenerse a mirar el territorio es también un acto de resistencia.